Liga Universitaria

Baloncesto en el campus

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Liga UniversitariaAdemás de las competiciones federadas, municipales o los campeonatos escolares (en total, más de 50.000 licencias), hay más baloncesto en la Comunidad de Madrid. Una de las competiciones con más tradición y calidad es la Liga Universitaria. El pasado fin de semana arrancaron los playoff. Los pabellones de los distintos campus reúnen cada fin de semana a casi 350 jugadores (repartidos en diez equipos masculinos y nueve femeninos), muchos de ellos también federados.

 

La Liga Universitaria es para muchos jugadores otra forma de disfrutar del baloncesto. Sin la presión de sus clubs y con la garantía de minutos. Aquí se entrena solo un día a la semana, quién puede, y juegan los doce que acuden a los partidos. En previsión de posibles bajas, cada equipo puede tener hasta 18 fichas. Disfrutar pero también competir, porque los equipos participantes tienen un objetivo: clasificarse para el Campeonato de España universitario, que se disputará a finales de abril o primeros de mayo.


Chema Gil (Real Madrid EBA), antes de empezar
un partido con la Universidad Autónoma.

Como explica Fernando Ruiz Paz, director técnico de Deportes de la Universidad Politécnica, la actual competición está heredada del torneo entre facultades que se disputaba en los años 60 del siglo pasado. Después, a partir de 1987, entraron en liza las universidades como tal, con una peculiaridad: no se admitían jugadores federados. “Había dos grupos, el Norte y el Sur. A Madrid unas veces le tocaba en uno y otras en el otro, hasta que conseguimos un grupo único. Nos llamaban “el grupo del Metro”, recuerda Ruiz Paz, miembro de una destacada saga baloncestística. Es hermano del antiguo base Quique Ruiz Paz y de la exjugadora internacional Teté Ruiz Paz; padre de dos jugadores, y tiene vínculos familiares con dos históricos, Quique Villalobos y José Luis Llorente.

De esa primera liga, bajo el auspicio del Consejo Superior de Deportes, se pasó a la actual, que en Madrid, cuenta con tres pilares: las universidades, la Comunidad de Madrid y la Federación de Baloncesto de Madrid. También se abrió la puerta a los jugadores federados, lo que permite la presencia de nombre ilustres. Como reconoce Ruiz Paz, las universidades buscan entre sus alumnos e incluso preguntan entre los equipos junior donde va a estudiar cada uno al año siguiente, ya que el requisito es estar matriculado en la universidad. También funciona el boca a boca. Así en los equipos universitarios se puede disfrutar de jugadores como Chema Gil y Kiko Jiménez (Real Madrid de Liga EBA),  Adrián Barrero (Real Canoe) o el histórico Joe Alonso (casi veinte años en clubs de LEB y EBA). “El año pasado en la Politécnica teníamos a Edu Martínez, del Estudiantes [ahora en el Breogán], Nacho Fort, Juanjo López, Sergio Llorente…”, recuerda Ruiz Paz.

Y es que por la liga universitaria han pasado muchos deportistas conocidos. También en chicas: “En 1999, Marta Zurro fue campeona de España universitaria en Palma de Mallorca. Justo después la llamaron para la Universiada [las Olimpiadas para universitarios] y también quedó campeona. En 2009 también ganamos, en Castellón, y nos clasificamos para los Campeonatos de Europa universitarios con un equipo en el que estaban jugadoras de Liga Femenina 2 como Sara Vita o María Piera. Compitieron en Novi Sad contra equipos en los que estaban jugadoras de Euroliga y quedaron cuartas. Fue una experiencia única”.


Fernando Ruiz Paz, en su despacho de la Politécnica.

Algunos se quedaron con las ganas, como Alfonso Reyes. “Estuvo a punto de ir a un Campeonato de España, que se disputaba en Córdoba, su ciudad natal, pero le llamaron de la selección nacional. Le dio mucha rabia porque quería ir, pero lógicamente pudo más la selección...”, comenta Ruiz Paz.

Otra de las características de la Liga Universitaria es la rotación de las plantillas, con muchos cambios de una temporada a otra debido a que los alumnos acaban los estudios, se cambian de universidad o de ciudad o, simplemente, lo dejan por falta de tiempo. Incluso el número de equipos es variable de un año a otro. En esta temporada 2012-13 participan las universidades Politécnica, Carlos III, Complutense, Pontificia Comillas, Europea, Rey Juan Carlos, Autónoma, Alcalá, CEU San Pablo y Francisco de Vitoria, esta última solo en la competición masculina. “Las universidades públicas, Autónoma, Complutense, Politécnica, Rey Juan Carlos, Carlos III… están siempre, pero entre las privadas, sobre todo en las más pequeñas, depende de si se puede formar equipo”. Eso sí, el vínculo dura. “La gente que ha jugado aquí tiene mucha relación, a veces más que en los equipos federados o en los trabajos. Se forman grupos que se mantienen durante mucho tiempo. Es una relación que va más allá de jugar al baloncesto”. Un compañerismo que se extiende al aspecto institucional:“Aparte de competir, se trata de disfrutar. Todo el que va a los partidos, juega” “Las universidades nos reunimos para decidir el sistema de competición, nos apoyamos y nos damos cobertura”. El calendario también se adapta a las épocas de exámenes.

La relación con los clubs también se solventa sin excesivos problemas. Los entrenamientos son voluntarios y en el caso de la Politécnica, casi simbólicos. “Solo un día, y quién puede, porque a un chaval que entrena dos horas cuatro días a la semana con su equipo no puedes meterle más. En todo caso, un poco de táctica, pero no puedes invadir la planificación de un equipo de LEB, EBA o Primera Nacional”. Fernando Ruiz Paz hace un cuadrante a principio de temporada para que los horarios de los partidos no coincidan: “Suelo ponerlos los domingos por la tarde, cuando ya han jugado todos, y si alguno no puede, no le convoco. Es la ventaja de tener 18”.


Un partido entre la Universidad Autónoma y la Europea.

¿Por qué muchos jugadores compaginan la exigencia de sus clubs con los partidos de sus universidades”. Para Ruiz Paz, la respuesta está clara: “Aparte de competir, los chicos van a pasárselo bien, a divertirse. Además, muchos que en sus equipos juegan cuatro o cinco minutos cuando llegan aquí disfrutan más como jugadores, porque el que va a los partidos juega, más o menos, pero juega. Es parte de nuestra filosofía”.

La liga universitaria se divide en siete zonas y cada una aporta un representante para el Campeonato de España. El cartel se completa con la universidad organizadora. En la Comunidad de Madrid los partidos se disputan en los pabellones de las universidades Autónoma, Complutense, Politécnica, Carlos III y CEU. Las que no tienen pabellón propio lo alquilan. Los resultados de la competición madrileña se pueden consultar en la web oficial, deporteuniversitariodemadrid.es, y en fbm.es.

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