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CB Villanueva de la Cañada, la herencia del Calasancio

C.B Villanueva de la CañadaEl CB Villanueva de la Cañada tiene dos años clave en su historia. En 1971 nace vinculado al colegio Calasancio y llega a convertirse en uno de los clubs emblemáticos del baloncesto madrileño durante los años setenta y ochenta. En 1996, tras una etapa ‘de alquiler’, comienza su andadura en Villanueva de la Cañada, donde se ha consolidado como uno de los principales embajadores deportivos del municipio.

 

Josele Fernández y Marisa Velasco, son los dos responsables técnicos del CB Villanueva de la Cañada. Josele está vinculado al club desde los tiempos del Calasancio, igual que Richi Centeno (capitán del equipo sénior masculino), Pepito Espinosa (el histórico delegado del primer equipo) y Rafa Garcés (secretario de la junta directiva). Son los ‘supervivientes’ del proyecto original, que tuvo como creador a Pepe Domínguez, un nombre clave en la historia del club, a quien se rinde homenaje con un torneo memorial desde su fallecimiento en 1999. “Pepe inició todo en 1971 con alumnos del Calasancio. Por lo que sé [Josele nació en 1972], él ya tenía una larga trayectoria en clubs de Madrid. Incluso entrenó en Francia. El Calasancio llegó a tener veinte equipos en todas las categorías. El club actual es el mismo; el Villanueva de la Cañada es una continuación de toda aquella historia”.


Josele Fernández (izquierda), Pepito Espinosa y Pepe Domínguez (derecha)
escoltan al equipo que jugó en EBA.

A mediados de los noventa, ya con un joven Josele en el cuerpo técnico, el club abandona el colegio y comienza una etapa de alquiler. “Todavía éramos Club Calasancio Antiguos Alumnos, pero ya no teníamos ningún vínculo con el colegio. Entrenábamos y jugábamos alquilando las pistas de Santa María del Pilar, en Doctor Esquerdo. Estuvimos dos o tres años pero esa situación no era viable…” Por eso, en 1996, a través de uno de sus jugadores, Raúl Llanos, el club entra en contacto con el ayuntamiento de Villanueva de la Cañada que entonces acababa de inaugurar su polideportivo municipal.


Una imagen de la Fiesta del Minibasket, organizada en 2010.

Josele recuerda la llegada de un club ‘extraño’ al municipio: “Al principio fue difícil, seguramente porque éramos gente de fuera. Incluso durante una época entrenábamos en Madrid, en las pistas de Santamarca, y sólo veníamos aquí a jugar los fines de semana”. Fue en esa época de transición cuando Marisa entró en contacto con el club casi de forma casual: “Vine a vivir aquí y me acerqué al pabellón para preguntar si en Villanueva había algún equipo de baloncesto femenino. Me dijeron que no. A los pocos días vi un cartel anunciado un partido de baloncesto masculino. Cuando llegué, resultó que antes jugaba el femenino, y así me enteré de su existencia”.

Sin embargo, poco a poco, el club se fue integrando en el municipio. Para ello resultó clave el nacimiento en Villanueva de la Cañada de dos equipos, un cadete masculino y un júnior femenino, y la referencia del equipo sénior masculino que llegó a militar durante una temporada en la Liga EBA. Pepe Domínguez fue el alma del club hasta su muerte en 1999 Un capítulo que Josele describe como “una ‘pepada’, porque así llamábamos a las aventuras de Pepe Domínguez. Teníamos un buen grupo de chavales sub’21 que fueron subcampeones de Madrid la temporada anterior. Con la base de ese equipo, en su mayor parte todavía del Calasancio, Pepe se plantó en la Liga EBA. Fue una gran experiencia, toda una aventura, aunque creo recordar que no ganamos ni un partido”. Marisa, firme defensora del baloncesto femenino, apunta que ese equipo EBA estuvo dirigido durante los dos primeros meses por una mujer, Ángeles Montero, “algo muy innovador que incluso ahora, con el tiempo que ha pasado, parece imposible”.


Cada año todo el CB Villanueva de la Cañada se reúne en el Gran Día del Club.

El 1998 el proceso de integración llegó a su fin con el cambio de nombre, de Club Calasancio Antiguos Alumnos a Club Deportivo Villanueva de la Cañada [en 2004 adoptará la denominación actual de Club Baloncesto Villanueva de la Cañada]. Josele vuelve a recordar la figura de Pepe Domínguez que ese año, ya enfermo, “llegaba aquí a las cinco de la tarde y no se marchaba hasta las once. Todo esto es obra suya”.  Precisamente, en 1998 Marisa se incorporó a un cuerpo técnico formado, según recuerdan ambos, “por tres o cuatro personas que nos repartíamos todos los equipos”.

Entre los obstáculos para el crecimiento del club no sólo aparecen otros deportes de equipo, como el fútbol, sino también “numerosas actividades que hay en el pueblo como golf, taekwondo, esgrima… Deportes minoritarios que terminan siendo importantes porque es relativamente fácil alcanzar éxitos pronto. En Villanueva de la Cañada tenemos un club de esgrima importante, y hay jugadores de baloncesto que luego han sido campeones de España de esgrima”.


La labor de los entrenadores es básica en el día a día.

El CB Villanueva de la Cañada cuenta en la temporada 2010/11 con once equipos, siete masculinos, tres femeninos y un mixto (benjamín). En total, 140 jugadores. El mayor problema está en la base, sobre todo en la femenina. Como explica Marisa, “se intentó, y se consiguió hacer un equipo sénior para que hubiera modelos a seguir, pero no hay demasiadas incorporaciones, no entran niñas nuevas. Es un problema de cultura deportiva. Aquí, como en muchos otros sitios, las niñas suelen apuntarse a danza”. Curiosamente, las chicas fueron las primeras que “consiguieron hacer el ciclo completo en el club, desde alevín hasta sénior. Tuvimos a tres que lo lograron y ahora queda Noelia Fernández que juega en el sénior y también es entrenadora”.


Un entrenamiento del equipo sénior masculino.

Atrás quedan los tiempos del Calasancio. Ahora, la mayor parte de los jugadores proceden de Villanueva de la Cañada, aunque también de pueblos del entorno, como Brunete, Valdemorillo, Villanueva del Pardillo o Sevilla la Nueva. Fuera del área de influencia se quedan grandes municipios, como Las Rozas o Majadahonda “que tienen clubs más grandes y más fuertes”.Y de los “tres o cuatro” entrenadores de los primeros tiempos se ha pasado a quince. Con una mezcla de juventud y veteranía, de casa y de fuera. “Es lo más importante porque al final son los entrenadores quienes te llevan a conseguir objetivos. Tenemos una mezcla que hace que las cosas funcionen. “Los entrenadores son la clave, ellos te llevan a conseguir triunfos” Algunos de aquí, que han sido jugadores, y otros de fuera, con más experiencia. Pero todos son gente de club. Ese compromiso es lo que más valoramos”, explica Josele. 

Precisamente, el compromiso es la palabra clave en el CB Villanueva de la Cañada, sobre todo desde hace dos años, cuando los dos responsables decidieron dar un cambio de rumbo. “Entonces nos replanteamos la historia porque teníamos la sensación de gastar mucha energía para lograr muy poco. Intentábamos conseguir una serie de objetivos cuando no teníamos lo básico: el compromiso. Pusimos un nivel de exigencia mayor a todos los niveles, a los padres, a los jugadores… y la gente respondió”. 


Las chicas del conjunto júnior garantizan la continuidad.

El equipo sénior masculino juega esta temporada en Primera Autonómica; el femenino tiene como objetivo el ascenso a la misma categoría. Pero lo más importante está dentro del club: “Antes teníamos que tirar con lo que había.  Ahora hay más jugadores y más entrenadores”. Casi cuarenta años después de su nacimiento, el CB Villanueva de la Cañada conserva la herencia del antiguo Calasancio, pero está perfectamente asentado en su entorno. Cuenta con la colaboración del consistorio y con el compromiso de jugadores y técnicos. “¡Ahora estamos aquí, con mucha gente comprometida, y el que quiera que se suba…!”, animan Josele y Marisa.


El CB Villanueva de la Cañada al completo en una imagen de la temporada 2009/10.