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Torrejón, trampolín hacia la élite



Es un club joven, con apenas once años, pero ya se ha convertido en uno de los más prestigiosos de la Comunidad de Madrid. Desde 2010 el primer equipo del Basket Torrejón milita en la Liga EBA y el junior acaba de clasificarse para el Campeonato de E...

Reportajes Clubs. Basket TorrejónEs un club joven, con apenas once años, pero ya se ha convertido en uno de los más prestigiosos de la Comunidad de Madrid. Desde 2010 el primer equipo del Basket Torrejón milita en la Liga EBA y el junior acaba de clasificarse para el Campeonato de España. Pero, ante todo, es un club destinado a la formación, a crear profesionales del baloncesto que vuelen hacia la élite. Muchos han llegado desde Senegal, como Gaston Diedhiou y su último descubrimiento, Moussa Diagne.



 

En Torrejón de Ardoz, el baloncesto está repartido entre varios clubs. Y el germen del Basket Torrejón fue un intento de concentrar a los mejores. "En la temporada 1999-2000, el Club Amigos del Baloncesto de Torrejón (CAB), el Severo Torrejón y el Parque Cataluña intentaron unificar a los mejores jugadores de edad senior en un solo equipo que salió en Primera Autonómica bajo el patrocinio de Parque Corredor,", recuerda David Sanz, entonces director deportivo del CAB y en la actualidad del Basket Torrejón. El proyecto no cuajó. "Intentamos unificar la estructura con algunos equipos de base, un junior, un cadete., pero el Parque Cataluña y el Severo se salieron y nosotros nos quedamos con la plaza".


Una imagen del torneo de Fiestas de 2001, el primer año del club.

Con el primer equipo ya en Primera Nacional, el cuarto club de la localidad, el Torrejón Sport, se unió a la apuesta. El 23 de abril de 2001 se firmó la fusión entre el Torrejón Sport y el Club Amigos del Baloncesto Torrejón. Raúl Yusta, presidente del primero, quedó al frente (donde se ha mantenido hasta que en 2011, Julián Sastre Gómez tomó el relevo). María José Carballares, presidenta del CAB, asumió la vicepresidencia, David Sanz la dirección deportiva y Nani Flórez se convirtió en el coordinador.

El club solo tiene equipos federados masculinos. Sobre la ausencia de chicas, Sanz explica que "al principio lo intentamos. Habíamos sido capaces de concentrar a los mejores jugadores y teníamos algún equipo femenino, pero no teníamos demasiadas instalaciones y queríamos crear una estructura muy potente con un junior, un cadete, un infantil. Además, en el municipio había demasiada competencia." Así, mientras que las chicas mantenían su hueco en el Parque Cataluña o el Severo, el nuevo club se convertía en la bandera del baloncesto masculino torrejonero. "La división que existía antes hacía que los mejores se marcharan a jugar al Canoe, a Coslada, a Alcalá. a los equipos fuertes que había cerca. Nuestra intención era hacer un club para que los chicos de Torrejón no se tuvieran que ir".


El equipo junior de la temporada 2002-03, con David Sanz como entrenador (de pie a la derecha).

En esos primeros años hubo sensaciones agridulces. El descenso del primer equipo a Autonómica coincidió con el éxito de los junior del 85 y el 86, que se clasificaron por primera vez para la fase final de Madrid. Los infantiles llegaron más lejos: subcampeones de Madrid y séptimos en el Campeonato de España. Las bases ya estaban puestas y eran sólidas, como quedó demostrado cuando, al año siguieron, los antiguos junior, liderados por Dani Yusta, devolvieron al club a Primera Nacional. Yusta pasó después por el Estudiantes, el Real Madrid de LEB y el Navalcarnero antes de volver a Torrejón. Ahora milita en el Real Canoe. Carlos García y Rafa Molina estaban entre los infantiles. El primero juega ahora en el primer equipo, en Liga EBA; el segundo, en el Omnia Las Rozas de Adecco Plata.

En 2005, el equipo infantil mejoró sus marcas: subcampeón de Madrid y también de España. El junior volvió a la fase final, donde apenas ha faltado desde ese año. "Queremos crear jugadores profesionales, aunque no lo sean con nosotros" El Basket Torrejón ya se había convertido en una de las principales canteras del baloncesto madrileño, pero faltaba el salto de calidad definitivo que llegó fuera de nuestras fronteras y por dos vías. La primera fue la participación en el prestigioso torneo junior de Cholet (Francia). Sanz recuerda que "en 2006 llamaron al Eurocolegio Casvi, pero José Antonio Sánchez (director deportivo del Casvi) nos recomendó a nosotros. Fuimos y acabamos octavos. Al año siguiente, con un equipo de transición, terminamos undécimos. En 2008 no nos invitaron, pero al año siguiente les falló un equipo italiano a falta de diez días. Lo vi en su web, envié una foto de la plantilla y a los cinco minutos nos llamaron. Quedamos campeones. Desde entonces no hemos fallado en Cholet".


Este conjunto cadete corresponde a la campaña 2006-07.

Casi al mismo tiempo, David Sanz comenzó a buscar jugadores en África, en concreto en Senegal. Exactamente igual que hacía Kevin Bacon en Una tribu en la cancha. "Voy a escuelas, hablo con contactos, con amigos. Que tengo un vecino que es muy alto. Vamos a verlo. Que mi amigo dice que aquel es muy bueno. Vamos a verlo. Se habla y si se le puede traer, se le trae con una beca". Así llegaron Gaston Diedhiou (ahora en el River Andorra, de Adecco Plata) y la actual perla del club torrejonero, Moussa Diagne. Un pívot de 2,10 m., MVP de la última fase final junior de Madrid donde pulverizó todos los récords de valoración con una media de 41. "En tres años será NBA", se atreve a vaticinar el director deportivo. También becados, aterrizaron en Torrejón el brasileño George Yeye Torres, que ahora milita en el Tijuca de la Primera División de su país, y Ronald Rudson (BRB Uniceub brasileño) entre otros.


Gastón Diedhiou defiende a Julen Olaizola
en la fase final junior de 2011.

Esa labor de exportación de jóvenes talentos se ha convertido en una de las señas de identidad del club. El Baloncesto Torrejón los forma y después se marchan hacia la élite. Asegurar la mejor formación posible fue una de las razones de que, en 2010, el club solicitara una plaza vacante en la Liga EBA. El estreno no pudo ser mejor y el equipo llegó a jugar el playoff de ascenso a Adecco Plata. "El objetivo de jugar en EBA era crear más ilusión en los conjuntos de cantera, que ahora tienen un equipo de referencia. Fue un salto muy importante". Con el EBA como meta, los chicos del junior seguían sumando éxitos. "En 2010 eliminamos al Real Madrid, que por primera vez se quedaba fuera de una fase final", recuerda Sanz.

Además de los jóvenes talentos locales y las promesas africanas, el efecto llamada ha hecho que en pocos años el Baloncesto Torrejón se convierta en un club de referencia en toda la Comunidad: "Vienen chicos de todo el Corredor del Henares, pero también de Madrid, Guadalajara, Alcobendas." En la temporada 2011-12, cuenta con 300 jugadores. A los trece equipos federados (dos senior, tres junior, tres cadetes, tres infantiles y dos alevines), hay que sumar las ligas municipales y la competición escolar, porque el club tiene dos caras: la competitiva y la puramente social. "Los trece equipos son de competición, sobre todo el de EBA, el de Primera Nacional y el junior A, que es de máximo nivel, pero también está la parte social y lúdico-deportiva, como las escuelas en los colegios, con niños desde los ocho años. Damos cobertura a todo el niño de Torrejón que quiera jugar el baloncesto, sea cual sea su nivel. Todo el que viene juega".


El club apuesta por los jóvenes, como Sergio Herranz, que ha pasado del junior al equipo EBA.

La filosofía es distinta arriba y abajo, "En los equipos de pequeños no le doy valor a quedar terceros o décimos. Hay que hacer un trabajo y si está bien hecho, me da igual el resultado", explica David Sanz. En la cima de la pirámide, el objetivo también está claro. "La llegada de jugadores africanos mejora el nivel de los españoles" Los resultados tienen más valor, pero sobre todo importa la formación. "Somos un club de baloncesto y queremos crear jugadores profesionales, preparados para jugar en un equipo profesional, aunque seguramente no lo serán con nosotros. No es ninguna pena que un jugador nuestro se marche. Al revés, es una alegría y ojalá muchos lleguen a ACB".

La formación se complementa con otro torneo en Francia, el de La Roche, destinado a equipos cadete. "Ya que no somos un club profesional, nos dedicamos a formar de verdad, a que compitan. Jugamos en Cholet, contra equipos como el CSKA de Moscú, y en La Roche, playoff en cadete, fases finales en junior.... Los chicos llegan preparados a senior y ahí les das oportunidad en EBA, en la misma competición en la que forman a sus jugadores jóvenes el Real Madrid, el Fuenlabrada y el Estudiantes. Es la misma liga. Nuestro jugador compite al máximo nivel y puede ser tan válido como cualquier otro", sentencia David Sanz.


Un entrenamiento de la cantera en el pabellón Javier Limones.

Un papel decisivo en la formación es el de los técnicos. "Buscamos tener los los mejores entrenadores posibles, que pueden ser de Torrejón o no. Gente como experiencia como James (junior A), Alberto Zamorano (cadete A) o Roberto Bustamante (Primera Nacional), que fue  jugador profesional de ACB en Salamanca". Todo el trabajo se realiza en el pabellón Javier Limones y las demás instalaciones de la Ciudad Deportiva Joaquín Blume, como el gimnasio anexo a la pista de juego.


Moussa Diagne fue el MVP y el máximo anotador
de la fase final junior de 2012.

Para el futuro, David Sanz apuesta por "crecer más en calidad que en cantidad. El objetivo es trabajar y trabajar. No es prioritario federar más equipos, pero sí  se puede crecer en la base, en benjamines, en alevines. que haya más participantes en colegios". Y junto al producto nacional (canteranos o descartes de otros clubs), los foráneos, en especial los africanos, que tienen un doble valor: "Si viene un buen jugador, hace mejores a los que hay. Si no llevo a Moussa Diagne a Cholet, me barren y mis jugadores no crecen. Sin embargo, si él coge los rebotes, mi alero puede competir de tú a tú con cualquiera". Y extiende esa aportación fuera de su equipo, a todo el baloncesto nacional: "A veces dicen que la llegada de extranjeros perjudica al jugador español, pero yo creo que en cantera, y siempre que esté bien canalizado, ayuda mucho. Desde que hay africanos en España nuestras selecciones de formación están logrando los mejores resultados en Europa. Mira en Mannheim. Para Willy Hernangómez no es mismo jugar allí después de hacerlo contra Moussa que si no lo hubiera hecho. O para Edgar Vicedo y Juan Sebastián Saiz, que tienen que dar el cien por cien cada vez que juegan contra nosotros. Al final tu formación viene de los partidos que juegues y de contra quien los juegues, Otra cosa son las ligas profesionales, donde el exceso de extranjeros perjudica. Pero eso no pasa en la formación. Gracias a los africanos, tenemos mejores jugadores españoles".

En sus once años en el Baloncesto Torrejón, más su experiencia previa en el CAB, David Sanz reconoce un modelo: el Eurocolegio Casvi de José Antonio Sánchez, ahora rival en EBA: "A José Antonio le llamo maestro. Cuando empezamos, mi espejo era el Casvi, un equipo de fuera de Madrid capital, que no era club ACB y que se metía en fases finales con un mérito increíble. Pensaba que si Casvi podía, ¿por qué yo no? No puedo compararme con el Real Madrid, el Estudiantes o el Fuenlabrada, que son tres monstruos, pero sí con el Casvi o el Canoe".


El Basket Torrejón en la foto oficial de la temporada 2011-12.

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