La final empezó de cara para el Real Madrid, con una combinación Tavares-Campazzo-Deck para la primera canasta (2-0) y dos triples casi consecutivos de Campazzo y Alberto Abalde (8-3). La segunda falta personal de Niko Mirotic fue otro buen síntoma para los blancos, que cerraron el primer cuarto por delante: 18-14. Sin embargo, en el segundo, Mirotic (a la postre máximo anotador del duelo con 22 puntos) apretó las tuercas y Nick Calathes le secundó para firmar el 31-32 con que se llegó al descanso.
El tercer periodo fue un pulso en toda regla. En el Barça empujaban Calathes y Abrines; en el Madrid, un sensacional Abalde, aunque fue Trey Thompins quien hizo el 50-49 sobre la bocina. En cambio, el cuarto y último tuvo un único protagonista: el MVP Facu Campazzo. Tras un 0-7 de salida, el argentino se echó el equipo a la espalda. Cortó la racha azulgrana con un triplazo y forzó que su pareja de baile, Calathes, llegara a las cinco faltas cuando aún quedaban más de tres minutos para el final. Tras una sucesión de empates (63-63, 65-65, 67-67...), Campazzo acertó con una canasta inverosímil, Rudy Fernández frenó el intento azulgrana y el argentino remató la faena desde los tiros libres. ¡Tercera Supercopa consecutiva para el Madrid y vigésimo título de la era Laso!