DPTO. DE COMUNICACIÓN FBM
Rafael Fernández empezó a arbitrar a los 17 años en los Juegos Deportivos Municipales, cuando "cuando con mis compañeros del instituto íbamos a hacer un curso de árbitro de fútbol sala por sacar unas pesetillas... y al final hicimos el de baloncesto. Nos dieron una charla de dos horas y el siguiente fin de semana ya estábamos arbitrando. Como me gustó la experiencia, al año siguiente hice el curso de la Federación y hasta hoy he pitado 40 temporadas de manera consecutiva". Cuatro décadas en las que el baloncesto le ha dado de todo. "Todo lo que tiene que ver con el baloncesto y, en particular, con el arbitraje ha sido el centro de mi vida. Básicamente, el baloncesto se ha conviertido en el centro de mis amistades. Empiezas por ganar algo de dinero y conocer sitios nuevos, pero luego te quedas con toda la gente que vas conociendo. Eso es lo más importante".
En cuarenta años, el número de partidos que ha dirigido es incontable. "Los primeros años pitaba en todas las franjas y a todas horas. Hacía más de 200 por temporada. Luego cambias cantidad por calidad. Ahora me gusta ir a ver partidos de los que empiezan y, de vez en cuando, me pongo con alguno de ellos para quitarme el gusanillo, seguir disfrutando y explicarles lo que significa el arbitraje". ¿Y hasta cuando en las canchas? "Hasta que el cuerpo aguante. Si puedo -sonríe- otros cuarenta más..."